El proyecto HesperiaCatalogación cooperativa y autónoma en líneaEl proceso de catalogación del proyecto Hesperia ha comenzado, aunque no de modo estrictamente secuencial, por: 1. La consulta de a) las bibliografías en línea, b) bibliotecas de cualquier tipo, c) catálogos bibliográficos, d) consultas en la web. A medida que se han ido adquiriendo datos suficientes, se han asignado a los investigadores autores o especialidades y una ficha común, a la que el investigador autorizado tiene acceso autónomo (guiado); [13] 2. la implementación en línea los datos que serán validados por el coordinador. El acceder a la consulta en la red puede dar la impresión inmediata de facilidad en la localización de autores y obras y, en efecto, puede resultar muy útil inicialmente para orientarse en la búsqueda, pero sólo la consulta y reproducción fotográfica o escaneado en las bibliotecas da garantías suficientes para la catalogación.[14] Ha habido que desenmarañar situaciones bastante confusas, en cuanto a los autores y colaboradores de las obras, al número de volúmenes (a veces encuadernados en uno o separados en dos) y a contribuir a aclarar un panorama, que, como hemos dicho, se conoce en sus fuentes clásicas, pero resulta de difícil orientación a partir del siglo XIX. Al residir nuestro interés en la descripción y catalogación crítica, nos conformamos con señalar la biblioteca en la que ha sido consultada la obra y remitir a otra u otras bibliotecas, sobre todo para las obras de mayor rareza. Una vez consolidado el catálogo, continuar la búsqueda en la red para localizar la obra en otras bibliotecas puede resultar tarea más sencilla. Por último, se han introducido las referencias críticas con un enlace a la bibliografía (también consultable por separado), que permite evidenciar lo que determinado crítico ha realizado sobre lexicografía bilingüe italoespañola. [13] En la primera fase han colaborado en especial Sara Bani, Hugo Lombardini, Maria Perbellini, Monica Provezza, Enriqueta Pérez Vázquez, Juan Carlos Barbero Berbal, y Estefanía Flores Acuña. [14] Por ejemplo, será muy difícil que quien consulta un catálogo en línea pueda llegar a saber si una obra es anastática o no. De enmascarar esta situación se suelen encargar algunos editores. |