El proyecto Hesperia:

¿Qué lexicografía?

Los diccionarios actuales en soporte digital van adquiriendo nuevas funciones en relación con el tipo de usuarios; el contacto, apenas establecido y todavía en fase de normalización, no puede afirmarse que haya sido plenamente satisfactorio, por lo que al formato CD-ROM se refiere, sector en el que la continua renovación de sistemas hace que sean rápidamente obsoletos; se puede, no obstante, observar que la facilidad de consulta, sobre todo respecto a las marcas del léxico, significa un importante avance con respecto al libro. En el actual estado del mercado, los proyectos y realizaciones digitales con soporte en CD, DVD [10] y sobre todo en la red comienzan a ser numerosos en terminología, pero no conocemos ninguno realizado enteramente como proyecto lexicográfico bilingüe que tenga la suficiente visibilidad y estabilidad como para ser consultado coherentemente. Por otra parte, significaría una cantidad ínfima en una larga tradición de casi cinco siglos en los que el diccionario ha sido pensado en formato libro y la crítica que se ha desarrollado en su entorno ha partido de esa dimensión. Estando así las cosas, quizá no pueda parecer una paradoja que, utilizando procedimientos informáticos, nos ocupemos exclusivamente de lexicografía en formato libro.

¿Qué lexicografía bilingüe?

Nos ocuparemos de las obras impresas [11] de cualquier época, en formato libro, en las que el español e italiano estén relacionados como lengua de entrada o de salida, engarzables en una tradición cultural multisecular de características variables, en función de:

  • el autor, autores, o equipo de redacción;
  • los objetivos de la obra: de consulta semántico-lingüística, de finalidades traductoras, comunicativas;
  • el público al que va dirigido: profesionales, estudiantes, comerciantes, diplomáticos, letrados, etc.;
  • de su caudal léxico, así como de los equivalentes, discriminadores, definiciones y estructuración de los artículos;
  • de sus componentes metalingüísticos y gramaticales;
  • de su doble condición de diccionario y gramática (manifestada también en los aparatos críticos).

Nos ocupamos, en definitiva, del producto de un autor u obra anónima que es reflejo de la cultura/ideología de la época y de la cultura lingüística expresada mediante la dimensión normalizada del libro y de las finalidades institucionales, profesionales y personales a las que está destinado.

Por lo tanto, no es un catálogo de:

  • obras en línea, en CD o DVD, a no ser que sirvan de soporte a textos impresos, en cuyo caso aparecen mencionados en la ficha del libro-diccionario;
  • diccionarios bilingües que forman parte de las numerosas obras multilingües; [12]
  • glosarios que forman parte de obras multilingües, como nomenclaturas, coloquios, etc.;
  • glosarios o vocabularios en apéndice a gramáticas o manuales de aprendizaje;
  • listas de palabras organizadas en columnas para varias lenguas.

La obra catalogada pertenece a dos grandes grupos:

  • los diccionarios generales;
  • los diccionarios o glosarios de especialidad, generalmente semasiológicos aunque también pueden ser de organización onomasiológica.
 
 

[10] Podemos mencionar el Nuevo Tesoro Lexicográfico de la Lengua Española editado por la RAE, que contiene un importante patrimonio de obras y la parte española de los diccionario de Las Casas y Franciosini.

[11] La investigación no se halla limitada geográficamente, pero ha dejado aparte la producción en América, incluso en aquellos casos en los que a través de la consulta en la red se puede deducir que nos hallamos ante la misma obra con diferente editora. Una consulta virtual no ofrece, en ningún caso, las garantías necesarias.

[12] Quedan excluidas las obras multilingües y los diccionarios que han quedado inéditos.